El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones adicionales a 35 entidades e individuos vinculados a redes bancarias paralelas iraníes, acusadas de mover "decenas de miles de millones de dólares" para evadir restricciones y financiar a las Fuerzas Armadas de Irán. Según Washington, estos esquemas permiten a Teherán cobrar ventas ilícitas de petróleo, comprar componentes sensibles para misiles y transferir fondos a grupos aliados.
"El sistema bancario en la sombra de Irán sirve como un salvavidas financiero crítico para sus Fuerzas Armadas", afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtiendo que cualquier institución que colabore con estas redes se expone a "graves consecuencias".
Las designaciones, bajo órdenes ejecutivas sobre el sector financiero iraní y la lucha antiterrorista, afectan a empresas pantalla en varios países. Desde febrero del 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) asegura haber sancionado a unas 1.000 personas, buques y aeronaves relacionadas con Irán en el marco de su campaña de "máxima presión económica".
