El polémico plan del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de privatizar el Mundial de fútbol fue descartado tras la amenaza de boicot de la UEFA y la división a lo interno de la organización, informó este viernes el medio New York Post.
El proyecto de Infantino contempla vender una participación minoritaria en una nueva empresa comercial que controlaría la Copa del Mundo y estaría valorada en unos 20.000 millones de dólares. Un acuerdo en el que participaría Joshua Kushner, hermano del yerno del presidente estadounidense, Donald Trump, y fundador de Thrive Capital, firma de capital de riesgo.
Ahora fuentes familiarizadas con la operación le aseguran al diario neoyorquino que no prosperará. "No les gusta nada esto. No tienen ninguna intención de seguir involucrados en este lío", aseguró una de las personas anónimas.
"Kushner encontrará otra forma de participar en este sector. Esto se está convirtiendo en una pesadilla para la marca", avisó.
Rechazo inmediato
La idea de Infantino generó múltiples rechazos a nivel federativo. El más contundente provino de Europa, donde la UEFA amenazó con boicotear todas las competiciones de la FIFA si no se revierte el plan de vender participaciones de la Copa del Mundo a inversores privados.
Medios reportaron que inclusive la UEFA ya maneja un posible reemplazo para Infantino, en una guerra abierta contra su controvertida gestión. El ejecutivo Nasser al-Khelaifi, que preside el Paris Saint-Germain, sería la carta de los europeos.
Sumado a esto, altos ejecutivos de la FIFA se han desmarcado del plan de Infantino. Este viernes incluso su asesor principal, Carlos Cordeiro, renunció en protesta por la pretensión de vender el 20 % de una nueva subsidiaria que administraría los derechos comerciales y mediáticos del Mundial.


