Oracle ha llevado a cabo el despido de hasta 30.000 empleados en el último mes como parte de un giro estratégico hacia la inteligencia artificial (IA) y el desarrollo de infraestructuras para centros de datos, según un reporte de Time.
Varios exempleados aseguran que, antes de ser despedidos, en algunos casos mediante un simple correo electrónico tras décadas de servicio, se les pidió entrenar sistemas de IA que posteriormente terminarían reemplazando sus propios puestos.
Según testimonios, como el de una trabajadora identificada como 'Jill', el proceso dejó una sensación de haber sido "utilizados" por la empresa.
La decisión forma parte de una apuesta impulsada por el presidente y director tecnológico de la compañía, Larry Ellison, quien considera que el futuro económico estará dominado por quienes construyan la infraestructura de la IA.


