"La nación iraní ha cambiado el equilibrio de poder en los últimos 40 días", valoró el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, este jueves en un mensaje al pueblo.
El mandatario describió el cese del fuego como la "imposición de la voluntad de la nación iraní al enemigo" y una continuación de las "grandes lecciones que había impartido a la nación durante décadas el difunto líder de la revolución", el ayatolá Alí Jameneí.
La agresión estadounidense-israelí fue "una ofensiva total contra la infraestructura vital, centros científicos y médicos y el patrimonio histórico de Irán", dijo. Sin embargo, el país "no está en guerra con ninguna nación" y su "respuesta a la agresión fue la defensa".
Cuando el enemigo busca destruir obras maestras de la ingeniería e instituciones de servicio, queda claro que, en realidad, "el propio Irán es el objetivo principal", afirmó el presidente. Por lo tanto, la resistencia actual busca proteger el honor nacional y la grandeza histórica de un país que siempre se ha caracterizado por la lógica del diálogo y la defensa legítima, pero que se ha mantenido firme ante las amenazas a su existencia, explicó.
Pezeshkian destacó que, en las difíciles condiciones bélicas, las autoridades no permitieron que se interrumpiera el flujo de bienes básicos, medicinas y combustible. Al mismo tiempo, la "diplomacia activa", basada en la denuncia de los crímenes perpetrados por los gobiernos agresores y en consultas con actores influyentes, "transmitió al mundo la voz de la resistencia y la firmeza de Irán para que la verdad de esta defensa integral quedara registrada en la memoria histórica".
El presidente de Irán dirigió el mensaje a la nación iraní con motivo del 40.º día del martirio de Jameneí.


