EE.UU. e Israel iniciaron una agresión conjunta contra Irán la madrugada del sábado 28 de febrero, no obstante, los aliados estadounidenses en la OTAN y en diferentes regiones del mundo reaccionaron de modo diferente al nuevo conflicto en Medio Oriente.
El Reino Unido
Al inicio el Reino Unido no quería estar involucrado en el conflicto, no obstante, tras el impacto de un dron contra una base británica en Chipre, el primer ministro, Keir Starmer, autorizó a Estados Unidos a utilizar bases aéreas británicas para atacar la República Islámica. Previamente, antes del conflicto, Starmer se negó a permitir a las fuerzas estadounidenses a usar las bases británicas, incluso la situada en la isla de Diego García en archipiélago de Chagos.
Actualmente Starmer evalúa el envío de miles de drones interceptores a Oriente Medio para contrarrestar los ataques de respuesta de Irán, informó The Telegraph en consulta con fuentes militares familiarizadas con el asunto.
Porqué esta pequeña isla tiene tanta importancia estratégica en la guerra contra Irán, en este artículo
Francia
Francia era uno de pocos países que apoyaron la iniciativa de Donald Trump de escoltar buques por el estrecho de Ormuz. El lunes pasado, Emmanuel Macron propuso desplegar una misión defensiva en el estrecho de Ormuz para garantizar la navegación.
Sin embargo, el mandatario insistió este martes en que su país solo se unirá a la misión para escoltar buques por el estrecho de Ormuz cuando la situación en Medio Oriente se estabilice. "Francia nunca participará en operaciones de apertura o liberación del estrecho de Ormuz en el contexto actual", aseveró.

Australia
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, declaró el pasado martes que Canberra enviaría un avión de alerta temprana y control aerotransportado, misiles aire-aire y 85 militares a Emiratos Árabes Unidos a solicitud de esa nación "para la defensa de los países del golfo Pérsico" contra los "ataques no provocados" de Irán. "No estamos tomando medidas ofensivas contra Irán", sostuvo el jefe de Gobierno.
Ucrania
Vladímir Zelenski se ha empeñado en proporcionar ayuda militar a los países del golfo Pérsico, dando la orden de enviar "especialistas ucranianos" a Oriente Medio para repeler los ataques de drones iraníes, mientras la propia defensa de Ucrania está al borde del colapso.
Incluso llegó a asegurar que Kiev recibió "una solicitud de EE.UU." para que los ucranianos presten "apoyo concreto en la protección contra los drones Shahed en la región". Sin embargo, Donald Trump refutó tales afirmaciones sobre los planes de su Administración e indicó que Washington prescindiría de la asistencia ucraniana en cuestiones de defensa contra los drones iraníes, puesto que "saben más sobre drones que nadie".
Luego, reiteró que EE.UU. no precisa la ayuda de Ucrania, insistiendo en que Zelenski es "la última persona" de la que necesitan colaboración en esta cuestión.
Estonia
El ministro de Relaciones Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, aseguró este martes que su "pequeña nación" está dispuesta a "ofrecer cualquier tipo de apoyo" a Estados Unidos en el contexto con su conflicto con Irán. "En Estonia, siempre hemos sido un socio fiable para EE.UU. Hemos estado juntos en diferentes misiones militares si nuestros aliados lo necesitaban, en Irak, en Afganistán. No se trata solo de EE.UU., se trata de nuestros aliados", dijo, durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo israelí, Gideon Saar.
Tsahkna criticó el bloqueo del estrecho de Ormuz, indicando que "está afectando a la economía mundial", y recordó la propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, a los aliados de la OTAN para "resolver este problema", enviando sus buques a la zona.
Señaló que en Tallin estaban dispuestos a discutir qué tipo de apoyo necesitaba EE.UU., cuáles eran los objetivos reales y también la cuestión dentro de la OTAN, pero afirmó que, de momento, su país no había recibido ninguna solicitud de ayuda por parte de Washington.
Para saber qué países rechazaron el pedido de Trump de enviar buques al estrecho de Ormuz, lea este artículo
Agresión contra Irán
Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán la madrugada del sábado 28 de febrero con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
Los bombardeos causaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de varios altos cargos militares. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo iraní, fue elegido como su sucesor.
En respuesta a la ofensiva, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.


