La ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, admitió en una entrevista con The Guardian publicada este sábado que Peter Mandelson, exembajador del Reino Unido en EE.UU., tuvo que ser retirado casi por la fuerza de su puesto, luego de ser arrestado y acusado de mala conducta por su vinculación con el depredador sexual Jeffrey Epstein.
Mandelson fue nombrado embajador por Morgan McSweeney, jefe de Gabinete del primer ministro Keir Starmer, pese a las advertencias sobre su amistad con Epstein. Esto implicó destituir a la anterior embajadora, Karen Pierce (la primera mujer en ese cargo). Cooper calificó el nombramiento de "gol en contra" que dañó la imagen del Ministerio de Asuntos Exteriores y del Partido Laborista de su país.
Según la reconstrucción de hechos publicada por el medio, la revocación de Mandelson fue casi forzada. Cuando un funcionario le notificó su destitución, él le respondió que se largara. Lo despertaron a las 5 de la mañana, lo llevaron a una habitación segura en la residencia del embajador para que hablara por teléfono con Starmer y tardó varios días en empacar y marcharse.
Cooper tomó la decisión de revocarlo. El Ministerio de Asuntos Exteriores pagó una indemnización mayor de lo inicialmente informado, hasta 75.000 libras esterlinas (alrededor de 90.000 euros). Documentos posteriores revelaron que Mandelson solicitó más de 500.000 libras (unos 600.000 euros).
La ministra evitó detallar su conversación con Mandelson, limitándose a mencionar "una serie de problemas laborales". Días después, Mandelson fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de sus funciones, el mismo cargo que enfrentó el expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor, también relacionado con el caso Epstein.


