El Tribunal Supremo Popular de China sentenció a un total de 39 personas a cadena perpetua o penas más severas, incluidas 16 condenadas a muerte, acusadas de cometer fraudes telefónicos y en línea, informó Xinhua.
Los juicios contra dos grandes grupos criminales con base en el norte de Myanmar concluyeron con el completo desmantelamiento de bandas, en lo que describen como un duro golpe a las redes delictivas transfronterizas.
Los grupos criminales denominados Ming y Bai, conocidos como parte de las "cuatro grandes familias" de bandas delincuenciales, operaban desde territorio birmano para cometer fraudes por teléfono o internet contra víctimas dentro de China.

