Una conversación que podría suavizar las tensiones entre México y China, tras la imposición de aranceles a las importaciones, ocurrió esta semana entre el subsecretario de Industria y Comercio mexicano, Vidal Llerenas, y el jefe negociador comercial chino, Li Chenggang.
Conforme a lo publicado por China Global South, el diálogo entre los dos funcionarios se basó en "intercambios profundos sobre las relaciones económicas y comerciales bilaterales".
A partir de enero de este año entró en vigencia la aplicación de aranceles entre 5 y 50 % a importaciones provenientes de países que no tienen acuerdos de libre comercio con la nación latinoamericana. Anteriormente, el gravamen llegaba hasta 25 %.
En diciembre pasado, China mostró su rechazo a la medida, según una publicación del Ministerio de Comercio, y dijo que esa nación "siempre se ha opuesto a los aumentos unilaterales de aranceles en todas sus formas", por lo que pidió a México "corregir sus prácticas incorrectas de unilateralismo y proteccionismo lo antes posible".
Esta protesta fue precedida por una advertencia en septiembre, dos meses antes, cuando el país asiático dijo: "Esperamos que México sea extremadamente cauteloso y piense dos veces antes de actuar".
La respuesta de México
Frente a las críticas de que la decisión se hubiera tomado por presiones de la Casa Blanca, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum descartó en su oportunidad que la medida se hubiera aplicado para mejorar las negociaciones con el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien en 2025 inició una guerra comercial a nivel mundial.
La mandataria dijo que esta determinación ya se encontraba incluida en el Plan México, que presentó mucho antes de Trump resultara reelecto, y que apuesta a la "sustitución de importaciones y de fortalecimiento de la industria nacional", por lo que "no está pensado en función de las negociaciones con Estados Unidos, sino de un proyecto nacional".
Sheinbaum aclaró en ese momento que México no buscaba tener ningún conflicto con algún país, y adelantó que había conversaciones con el embajador chino en la nación norteamericana.
La iniciativa, presentada por la mandataria en septiembre pasado como parte del Paquete Económico 2026 y con el objetivo de proteger la industria nacional, impone aranceles de hasta el 50 % a 1.463 productos de 17 sectores estratégicos, entre ellos el automotriz, textil, vestido, plástico, electrodomésticos y calzado, entre otros.
En conjunto, representan 52.000 millones de dólares de importaciones.


