La sandía fue considerada durante mucho tiempo uno de los alimentos favoritos del verano, debido a su alto contenido de agua y bajas calorías. Sin embargo, estudios recientes indican que los beneficios del zumo de sandía irían mucho más allá del simple placer.
La sandía ofrece una impresionante combinación de nutrientes, antioxidantes y compuestos naturales relacionados con la salud cardiovascular y metabólica. Esta es la conclusión a la que llegó un equipo internacional de científicos en una investigación que examinó datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES, por sus siglas en inglés), que se realiza en EE.UU.
Los investigadores se centraron en el papel que juegan dos sustancias presentes en la sandía: la L-citrulina y la L-arginina. Ambas intervienen en la formación de óxido nítrico, que ayuda a la regulación de la presión arterial, la reducción de lípidos y el control de la glucosa.
"Reconocemos que si bien el tamaño de la muestra era pequeño (18 hombres y mujeres jóvenes y sanos) y se necesita más investigación, este estudio se suma al conjunto de evidencia actual que respalda el consumo regular de sandía para la salud cardiometabólica", comentó Jack Losso, profesor de la Facultad de Nutrición y Ciencias de los Alimentos de la Universidad Estatal de Louisiana, EE.UU.
Los científicos recomiendan especialmente buscar sandías rojas, ya que contienen niveles más altos de licopeno, un antioxidante.
Precisamente este potente pigmento carotenoide antioxidante que les da el color rojo al tomate, la sandía y la papaya ayuda a combatir los radicales libres, moléculas altamente reactivas que están relacionadas con el envejecimiento prematuro, el cáncer y la demencia.
Los hallazgos se complementan con los de otro trabajo, publicado en la revista Nutrients en 2022, que sugieren que quienes comieron sandía consumieron mayor cantidad de fibra dietética, magnesio, potasio, vitamina C, vitamina A, licopeno y otros carotenoides. Al mismo tiempo, ingirieron menos azúcares añadidos y grasas saturadas.
Más allá del interés que despierten las investigaciones, la sandía es rica en nutrientes: una porción de dos tazas contiene solo 80 calorías y aporta el 25 % del valor diario recomendado de vitamina C, junto con el 8 % del valor diario recomendado de vitamina B6.
Además, está compuesta en un 92 % de agua, lo que la convierte en una opción ideal para hidratarse los días de calor o después de hacer ejercicio.









